¿Es legal incluir a un inquilino en un fichero de morosos? Requisitos, plazos y pasos a seguir

Eva
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Es legal incluir a un inquilino en un fichero de morosos

Cuando un inquilino deja de pagar el alquiler, muchos propietarios se preguntan qué opciones tienen para reclamar la deuda y evitar que esa situación vuelva a repetirse con otras personas. Una de las medidas que suele considerarse es la inclusión del deudor en un fichero de morosos. Sin embargo, esta práctica está regulada por la legislación española y no puede realizarse de cualquier manera.

En este artículo te explicaremos si es legal incluir a un inquilino en un fichero de morosos, cuáles son los requisitos que exige la normativa, qué plazos deben cumplirse y cuáles son los pasos que debe seguir un propietario para hacerlo correctamente.

¿Es legal incluir a un inquilino en un fichero de morosos?

Sí, es legal incluir a un inquilino en un fichero de morosos en España, siempre que se cumplan una serie de requisitos establecidos por la normativa de protección de datos y por la legislación aplicable a los sistemas de información crediticia.

La ley permite registrar deudas en este tipo de ficheros cuando existe una deuda cierta, vencida y exigible, es decir, cuando el inquilino tiene una obligación de pago clara que ya debería haber abonado y no lo ha hecho. En el caso de los arrendamientos, esto suele producirse cuando el arrendatario deja de pagar una o varias mensualidades del alquiler o cantidades asimiladas como gastos o suministros que le correspondan según el contrato.

Sin embargo, no basta con que exista un impago. El propietario debe cumplir determinadas condiciones antes de comunicar los datos del deudor, ya que de lo contrario podría vulnerar la normativa de protección de datos y enfrentarse a reclamaciones o sanciones.

¿Hay ficheros de morosos especializados en alquiler?

Además de los registros de morosidad generales utilizados por entidades financieras, también existen sistemas especializados en el sector del alquiler. Estos servicios están diseñados para ayudar a propietarios y profesionales inmobiliarios a reducir el riesgo de impago antes de firmar un contrato de arrendamiento.

En muchos casos, los inquilinos que dejan de pagar el alquiler ya han tenido incidencias de impago en el pasado, por lo que analizar su historial y su situación económica puede ser clave para evitar problemas. Por este motivo han surgido herramientas específicas que permiten evaluar la solvencia real del candidato antes de alquilar una vivienda.

Una de estas soluciones es el Informe de Viabilidad S-CAIM y su fichero de inquilinos morosos, un sistema que analiza distintos factores del futuro inquilino para determinar su nivel de riesgo. Este informe realiza un estudio completo de la operación de alquiler, teniendo en cuenta aspectos como los ingresos del candidato, el importe del alquiler o la posible existencia de avalistas.

Además, el análisis del fichero de inquilinos morosos incluye consultas en múltiples bases de datos nacionales y judiciales, junto con un algoritmo propio de calificación de riesgo que ayuda a determinar la viabilidad de la operación. Todo el proceso se realiza de forma rápida y completamente online, generando un informe verificable mediante un código QR que permite comprobar su autenticidad durante el período de validez.

Gracias a herramientas de este tipo, los propietarios pueden tomar decisiones más informadas antes de firmar un contrato, reduciendo considerablemente las probabilidades de enfrentarse a un impago del alquiler.

Qué se considera una deuda válida en el alquiler

Para poder incluir a un inquilino en un registro de morosidad, la deuda debe cumplir varios requisitos básicos. La normativa exige que la deuda sea real, esté vencida y pueda reclamarse legalmente.

Esto significa que el propietario debe poder demostrar que existe una obligación de pago derivada del contrato de arrendamiento. Normalmente se trata de mensualidades de alquiler impagadas, pero también pueden incluirse otras cantidades pactadas en el contrato, como gastos de comunidad repercutidos, suministros o penalizaciones contractuales si están correctamente reflejadas.

Además, la deuda no debe estar siendo discutida de forma razonable por el deudor. Si el inquilino ha impugnado la deuda o existe un conflicto judicial sobre su existencia, la inclusión en un fichero de morosos puede resultar improcedente.

Requisitos legales para incluir a un inquilino en un fichero de morosos

La inclusión en sistemas de información crediticia está regulada principalmente por la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de Derechos Digitales y por el Reglamento General de Protección de Datos.

Para que la inclusión sea legal deben cumplirse varios requisitos fundamentales. En primer lugar, la deuda debe ser cierta y estar pendiente de pago. En segundo lugar, el acreedor debe haber intentado previamente reclamar la deuda al inquilino.

También es obligatorio que el deudor haya sido informado de la posibilidad de ser incluido en un fichero de morosos si no paga la deuda. Esta comunicación suele hacerse mediante un requerimiento de pago previo.

Si alguno de estos requisitos no se cumple, la inclusión podría considerarse indebida y el afectado podría reclamar la retirada de sus datos e incluso solicitar una indemnización por daños y perjuicios.

El requerimiento previo de pago al inquilino

Antes de incluir a un inquilino en un fichero de morosos, el propietario debe enviar un requerimiento previo de pago. Este paso es fundamental, ya que permite al deudor conocer la situación y pagar la deuda antes de que sus datos sean comunicados a un registro de morosidad.

Este requerimiento debe dejar constancia de que el propietario ha solicitado el pago de la deuda y debe incluir el importe reclamado y la advertencia de que, en caso de impago, sus datos podrían ser incluidos en un fichero de solvencia patrimonial.

Para evitar problemas legales, lo más recomendable es realizar esta comunicación mediante burofax, carta certificada o cualquier medio que permita acreditar el envío y la recepción.

Plazos que deben cumplirse antes de la inclusión

Una vez realizado el requerimiento de pago, debe transcurrir un plazo razonable para que el inquilino pueda saldar la deuda. Solo si el impago persiste se podrá proceder a la inclusión en el registro.

Además, la normativa establece que las deudas no pueden mantenerse indefinidamente en los registros de morosidad. En general, el plazo máximo de permanencia es de cinco años desde la fecha de vencimiento de la deuda.

Transcurrido ese tiempo, la información debe eliminarse automáticamente del sistema.

Pasos para incluir a un inquilino en un fichero de morosos

El procedimiento para incluir a un inquilino en un registro de morosidad debe realizarse siguiendo una serie de pasos. En primer lugar, el propietario debe comprobar que la deuda cumple todos los requisitos legales y que puede acreditarse documentalmente.

Después será necesario realizar el requerimiento previo de pago, informando al deudor de la deuda pendiente y de la posibilidad de que sus datos sean incluidos en un fichero de solvencia patrimonial.

Si el inquilino no paga tras esa reclamación, el acreedor podrá comunicar los datos al sistema de información crediticia correspondiente, aportando la documentación que justifique la existencia de la deuda.

Una vez registrada la información, el sistema suele notificar al deudor su inclusión para que pueda ejercer sus derechos de acceso, rectificación o cancelación si lo considera oportuno.

Errores comunes que pueden hacer ilegal la inclusión

Uno de los errores más habituales es incluir a un inquilino sin haber realizado previamente el requerimiento de pago. Este paso es obligatorio y su ausencia puede hacer que la inclusión sea considerada ilícita.

Otro error frecuente es registrar deudas incorrectas o cantidades que no están claramente justificadas en el contrato de alquiler. Si la deuda no puede acreditarse, el afectado podría reclamar la eliminación de sus datos.

También puede ser problemático mantener los datos más tiempo del permitido por la ley o no actualizar la información cuando la deuda ha sido pagada.

Por este motivo, es importante que los propietarios actúen con cautela y se aseguren de cumplir todas las obligaciones legales antes de comunicar una deuda a un registro de morosidad.